Son hombres de Dios, dedicados a su servicio y al de la comunidad como muchos pastores evangélicos, es de resaltar su desapego a las cosas de este mundo como el hecho de ser célibes, pero también existen los falsos, los que no tienen fe.
Yo he pensado en ser sacerdote pero me ha frenado un poco el tema de la idolatría hacia las imágenes o hacia María reinantes en la Iglesia Católica, yo pienso que solo se debe adorar y se le debe rezar a Dios.