Hola Caballero.
Acabo de leerlo y no es precisamente un buen momento -para mí- para contestar, pues hay muchas cosas que decir sobre esto y no podré hacerlo, pero intentaré satisfacer tus cuestionamientos y observaciones.
Por mí no existe problema de que alguien exprese su pensar, aún aunque yo difiera en ese pensar, pues todos tenemos nuestros propios conceptos sobre las cosas. Rafael escribe este discurso -así le he nombrado yo- y aunque desde el inicio no coincido con sus plantamientos, estas diferencias no motivaron a mi contestación.
El problema resulta cuando sigo leyendo y encuentro las siguientes frases, todas ellas de Rafael:
A esto es a lo que contesté y a esto me referiré para contestar y responder a tus preguntas e inquietudes.Lamentablemente el mundo esta lleno de pusilamines, de cobardes, de llorones, de egoistas, de tontos, de inconscientes, de gente estupida que solo sabe comer, dormir, hablar tonterias, etc.
Gente que su mayor aspiracion en la vida es ser "normales", ser comunes, ser una persona mas, sin diferencia alguna, sin distinguirse, sin resaltar, porque tienen miedo de destacar, tienen miedo al rechazo, a no ser incluidos, a ser envidiados, a ser despreciados. Y por eso prefieren ser mediocres, ser como todos los demas. Y lo que es peor, no quieren que alguien se destaque, si hay alguien que lo hace, le odian, le desprecian, le envidian, y tratan de perjudicarle, porque... no son normales, no son como todos.
Estas personas "normales" se jactan de cuanto se emborracaron, o de cuanto se drogaron, o de lo fiesteros que son, QUE ESTUPIDOS, QUE IMBECILES, QUE IDIOTAS, ESO LO PUEDE HACER CUALQUIERA, PERO NO CUALQUIERA VIVE SUS SUEÑOS, ES GRANDE Y CAMBIA EL MUNDO.
Los "normales" hacen nada importante, sus vidas transcurren sin emocion, sin sentido, sin proposito, sin nada. Al final no saben porque vinieron a este mundo, no saben porque se les dio el don de la vida, pasan por el mundo sin pena ni gloria.
En el mundo hay muchas cosas que arreglar, tantos problemas que solucionar, tantas cosas que hacer, pero a esta clase de gente pusilamine, sin propositos, "normales" no les interesan los problemas del mundo, por ejemplo: no les interesa que muchos niños y mujeres sean secuestrados, vendidos como esclavos sexuales, asesinados, torturados, no les importa que el narcotrafico este gobernando en varios paises, que gente inocente se muera de hambre, que los crminales esten ganando la guerra en muchas partes, que el planeta este muriendo por la contaminacion, etc.
Comenzaré a explicarte porqué me suena hueco este discurso. Todos los discursos de este tipo, emitidos por cualquier persona, no tienen validez mientras no existan hechos que lo respalden. Es palabrería vacía si la persona que lo emite no lo ha experimentado en persona, no ha luchado VERDADERAMENTE por ello. ¿Qué valor tiene arengar a los demás a luchar hasta dar la vida por unos ideales si el que pronuncia el discurso jamás lo ha hecho? ¡Oh! conozco a muchos que dícen que hacen lo que pueden cuando en realidad esas luchas son una tibia y pálida caricatura de lucha. ¿Crees que tengan esas personas el valor moral para hacer discursos como el que te muestro? Por eso le pregunto: ¿Qué has hecho Rafael...?
¿Quién puede pronunciar estas palabras? El auténtico luchador, aquel que a arriesgado verdaderamente la vida, aquél que en verdad a sufrido las consecuencias de sus luchas. Ése, ése es el que puede decirlo. Y aún así, no estaría de acuerdo en ese discurso.
Ese verdadero luchador tiene el derecho a exaltar nuestros ánimos, a despertarnos, a regañarnos, a provocarnos para que participemos en esa lucha. Pero está en lo individual, en los que escuchamos o leemos el discurso en tomar parte en él o no. Y es que cada persona tiene sus intereses propios, tiene sus luchas propias, sabe porqué lucha y porqué no.
Y de esto último parto a lo que sigue:
¿Qué hay de malo en ser "normales"? Esa gente, como dije anteriormente, también tiene sus propias luchas. ¿Qué hay de malo en las personas que "solo" trabajan para darle sustento a sus hijos, por ejemplo? Esa es su lucha, su propia lucha. Si quieres, es una lucha que se ve poco o no se nota, pero es su lucha. ¿Qué tiene de malo el estudiante que solo se dedica a eso, a estudiar, y sus ratos de ocio los dedica a divertirse? Su lucha es prepararse, esperando que con ello tenga un futuro digno y en el ocio busca un poco de felicidad. ¿Qué no es mejor intentar pasar este trance llamado vida encontrando un poco de felicidad? La felicidad se puede encontrar tanto en cosas grandes como en pequeñas. No caigamos en la falsedad del discurso de que solo en los actos grandes y heróicos se encuentra la felicidad.Gente que su mayor aspiracion en la vida es ser "normales", ser comunes, ser una persona mas, sin diferencia alguna, sin distinguirse, sin resaltar, porque tienen miedo de destacar, tienen miedo al rechazo, a no ser incluidos, a ser envidiados, a ser despreciados. Y por eso prefieren ser mediocres, ser como todos los demas.
No, este Rafael no tiene derecho alguno en llamar cobardes, pusilánimes o estúpidos a nadie.
¿Porqué estoy casi seguro que Rafael no a actuado como dice en su discurso? Porque habla que aquél que lucha encarnizadamente por cambiar el mundo encontrará la felicidad.
Eso es falso, el verdadero luchador no encuentra la felicidad. La lucha nace del sentimiento de dolor o de enojo o de indignación, no de buscar la felicidad propia. Y en ese camino de lucha va encontrando más dolor y enojo, por lo que va apareciendo en el camino, por pagar las consecuencias de su lucha.
Caballero, me dices:
En serio te pregunto ¿De qué sirve tener ese sentimiento, si no vamos más allá de eso, de sentir? De acuerdo, no hay nada de malo en solo sentir y no actuar, pues no podemos estar en todas las luchas. Pero... ¿para que crear discursos insultantes y acusatorios si pertenecemos a la misma clase de los que se acusa? Eso es lo falso y hueco de un discurso.Creo que no nos toca a nosotros elegir ser autores de discursos sino al sentimiento de Bondad, de Guerrero, de Justicia que existe dentro de nosotros, qué es el que realmente expresa esto.
Te voy a decir algo, y lo digo por coraje, el coraje que siempre me causan estos adalides falsos, estos revolucionarios de pacotilla:
Cuando entras a una lucha de lleno, cuando la encabezas, muchas veces te das cuenta que te encuentras solo, y algunas veces, rodeado de traidores, de gente que se une para sacar provecho. Lo digo por experiencia propia. Y no me hace feliz saber que arriesgué a mi familia y aún ahora, está pagando las consecuencias. No Caballero, no trae felicidad esto.
Podría decir muchas cosas más, ir desglosando párrafo por párrafo de este discursillo, pero mejor aquí le paro.



Responder Citando