“El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.”
- José Saramago, El Doble
Cuando los sueños te rozan
Bello silencio inconcluso vuela a ráfagas musicales
como tambores de La Ciutadella en tardes de sábado,
parecido a las risas de las aves secuestradas del vacío
de una aventura ingeniada a kilómetros desgastados.
Miro enajenada al tiempo tus ojos de hombre sincero
penetrándome la carne aún enrojecida y descosida
por unas manos calladas y traicioneras del pasado,
morosas de la disculpa digerida en el silencio.
¿Cuántas piedras ya has afanado? Miento.
Vaga la respuesta en ecos de celosía saturada
perdiendo la cuenta aquella memoria naufragada
divergiendo del paraíso neutral a la luna encapsulada.
Veo tus ojos de hombre enamorado y,
a ratos, busco tus manos silenciosas y simples
mientras rebusco en el prado del rocío de tu rostro
esas lágrimas de amor incompletas de nostalgia.
¿Cuántos te quieros has robado?
Fui ladrona en días de lunas muertas y señorita de lino frustrante,
devorando fábula de sueños brillantes con palabras fugaces endulzantes.
Miénteme en noches como estas de figurante.
Cuántas piedras ya has afanado? Miento.
Vaga la respuesta en ecos de celosía saturada
perdiendo la cuenta aquella memoria naufragada
divergiendo del paraíso neutral a la luna encapsulada.
“El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.”
- José Saramago, El Doble
Dos palabras
Marcan las lágrimas adheridas a los pómulos
esa locura que desciende de los gritos y los maltratos
desgastados, en aquellos años con zapatos oscuros
de una infancia arremangada hasta la cintura.
El cinturón de los ojos abiertos y las bocas grandes,
junto a la silla contraída con trozos de paja,
caen lejanos los sollozos tímidos desesperados
que resucitan en llanto con la violencia esparcida
de una voz que agita el aire.
Sólo sabe de la luna llena y pacífica cuando
la furia que brota senil sin guarida enclaustrada
sofoca sus pasos en las sábanas frías de un cuarto mal iluminado
extinguiéndose con el ojo opaco y confuso.
Sólo entonces los llantos se vuelven suspiros.
“El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.”
- José Saramago, El Doble
Gracias Mªndrªgºrª por acompañar mis palabras con tus imágenes. Hacen un complemento ideal.
La imagen refleja muy bien lo que quiero evocar![]()
“El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.”
- José Saramago, El Doble
Bueno, quería escribir algo por San Valentín pero no pudo ser. Dejo un algo, o un otro
Vuelan notas de amor en el ambiente
como mariposas que se escapan de las flores,
fulgurantes como figuras atrapadas en la luz
de un ocaso con rayos diamantinos penetrantes.
Si alzo la mano puedo acariciar la música
que expulsas por tu boca cuando callas
como la ausencia derribada de un beso
cuando toca tu frente amartelada.
Ven a mí, musa de los sentimientos,
inspírame en este frío de hogueras nocturnas
y de niños jugando a quitarse las sábanas.
Ven a comerme las entrañas.
Me voy lejos,
y mientras bebo de esta sangre que me desborda
entre nidos de locura e ingenua costumbre de callarme
lo que pienso, voy y te pregunto:
¿Dónde se come el amor, que a todos tanto gusta?
¿Dónde se come el amor, que a todos tanto gusta?
Buena pregunta, me gusto lo que escribiste.
Dicen que el amor se come, se bebe, se respira, que este redime... yo solo se de las secuelas que te deja este.
Saludos Chamaca Guapa
“El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.”
- José Saramago, El Doble
Gracias por leerme, siempre estás ahí y me reconfortas.
El amor está en todos lados y no engorda. Hay gente que parece que se sirve de un buffet libre (dejándolo todo a medias y desechando porque le sobra). ¿Y la calidad y el bienestar que ofrece un buen restaurante?
Yo soy pobre en el amor. Pobre porque lo exprimo al máximo.