Ay, si fuera el responsable el pobre de Maradona, si no sabía más que jugar bien al fútbol, y metió un gol de cabeza con la mano. La mano de Dios

Y los pobres Perón, y Videla, esos sí que eran unos santos. Benditos ellos, se merecen un altar, como otros tantos.

No es lo mismo empujar la pelota con la mano, que empujar a prisioneros por el aire, y caer al vacío.

No es lo mismo, Maradona, lo tuyo es peor, porque no has matado a nadie.