La muerte es el precio de la vida, todo lo que tiene un principio tiene un fin, menos lo que no tuvo principio. Esta vida la tenemos prestada, y el pecado es la causa de la muerte, si no hay pecado no hay muerte, pero todos somos pecadores, así que todos morimos.

La vida es tan amplia, podemos hacer y deshacer con ella, algún día llegará la muerte por nosotros, no importa si somos ricos, pobres, famosos, o personas comunes.

Con la muerte termina un episodio más, la muerte llega cuando ella se convierte en la única esperanza, cuando ha terminado nuestro camino, cuando hemos concluido nuestra misión en la tierra, y es hora de darle paso a las nuevas generaciones.

Los que llegan a la vejez llegan porque Dios lo permite, venimos a llorar a éste valle de lágrimas para purificarnos, el dolor purifica. Venimos a darle rienda suelta a nuestros deseos y probar del pecado, la vida enseña cosas sin decír una sóla palabra.