Definitivamente, desde el punto de vista jurídico, el incesto es penado por la ley en la mayoría de los países del mundo. A pesar de ello, la historia nos demuestra que esta práctica sexual es más común de lo que se cree. Si no estuviera penalizado, créanme que saldrían a luz muchos casos más de los que nos imaginamos.
El amor no se fija qué puerta toca. Entra y luego mira cómo se arregla. Me provoca tener incesto, pero no creo que en el momento de darse la oportunidad, pudiera hacerlo.
Recordemos que para ello (y otras prácticas sexuales), se requiere al menos la aprobación de dos personas, y si una de ellas no quiere, nunca debe darse el paso. Eso se conviertiría en una acto forzado, de lo cual SI ESTOY EN TOTAL DESACUERDO.
Yo soy de la idea básica que en materia de sexo, tooooodo podemos hacer, siempre y cuando el otro (o la otra) también lo desee.
Joe Robelas T.
(Guatemala)