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Hay personas que son totalmente previsibles.
Exactamente iguales que una máquina de escribir.
Uno quiere escribir la letra R y es solo apretar esa tecla, para que inmediatamente aparezca en la pantalla o en el papel, una hermosa R.

Hay otros previsibles, que son más rebuscados.
Uno aprieta la tecla R y sale la Z.
Caramba! Y ahora?

Calma... Es solo paciencia.

Ya por lo menos sabemos que cada vez que queramos escribir Z, tenemos que apretar R.

De ahí en adelante, es solo recordar que tecla hay que apretar, para obtener la letra que queremos.

Hasta ahora nunca encontré nadie que apretando la tecla adecuada, no me escriba la letra deseada.

Si Señor.



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