Muchos creemos esto que he citado y que enseña el Evangelio, y creemos en todo lo que enseña el Evangelio.
Guardar los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio es lo que nos da la salvación, porque Jesucristo dijo: si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos, y nos enseñó los verdaderos mandamientos de Dios y que hay que guardar para entrar en la vida.
Última edición por Elisabet*; 09-sep.-2026 a las 23:30
Pues estas muy perdida.
"Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?.
Él le dijo: ¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella? Este le contestó: Ama a Jehová tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente y a tu prójimo como te amas a ti mismo.
Jesús le dijo: Contestaste correctamente; sigue haciendo eso y conseguirás la vida"
Pero, queriendo demostrar que era justo, el hombre le preguntó a Jesús: Y ¿quién es en realidad mi prójimo?.
"¿Quién es en realidad mi prójimo?" Lucas 10:28, 29.
Esta parece una pregunta sencilla, para nosotros pero para un judío no lo era . ¿Por qué?
Los judíos creen que su prójimo es solo la persona que sigue las tradiciones de ellos, y podría parecer que Levítico 19:18 apoya esa idea.
Hasta llegarían a afirmar que tener trato con personas que no son de su misma nacionalidad va contra la ley Hechos 10:28.
Por lo tanto, este hombre se considera justo al ser bondadoso con otros judíos, y quizás algunos discípulos de Jesús piensan como él.
Pero los judíos creen que pueden tratar mal a alguien que no es judío con la excusa de que no es en realidad su prójimo.
¿Cómo puede Jesús corregir la forma de pensar de este hombre sin ofenderlo a él ni a otros judíos? Lo hace contándole una historia.
Jesucristo era Dios que se hizo hombre y los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio son los verdaderos mandamientos de Dios.
Y guardar los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio es lo que nos da la salvación, porque Jesucristo dijo a un hombre que tenía muchas posesiones: si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
Y después de darle los mandamientos, le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.