retirada de tuberias de uralita
Las tuberías de cemento de amianto (AC) deben ser retiradas porque se degradan con el tiempo. A medida que el cemento se corroe, libera fibras de amianto peligrosas en los suministros de agua. Alterar o cortar estas tuberías frágiles durante las reparaciones también puede liberar fibras microscópicas al aire, causando enfermedades fatales como cáncer de pulmón y mesotelioma.
Las razones principales para la eliminación incluyen:
Liberación de fibras a través del aire: Las tuberías de AC son seguras cuando están intactas. Sin embargo, a medida que las tuberías envejecen, se vuelven frágiles. Cuando se rompen o se cortan durante la construcción, liberan fibras de amianto microscópicas y friables al aire. Inhalar estas fibras puede provocar asbestosis, cáncer de pulmón y mesotelioma.
Contaminación del agua: Con el tiempo, el calcio se filtra del hormigón, ablandando las paredes de las tuberías. Esta corrosión expone el amianto, que luego puede desprenderse en el suministro de agua potable.
Riesgos de mantenimiento: Cualquier reparación requiere que los municipios gestionen riesgos extremos para la salud y la seguridad laboral. Los trabajadores deben seguir estrictos protocolos de OSHA para mantener las tuberías húmedas y evitar el polvo en suspensión.
Eliminación de responsabilidades futuras: Dejar tuberías deterioradas en el suelo requiere una gestión continua del amianto y un seguimiento de las responsabilidades. La eliminación total elimina los costes futuros de salud y mantenimiento.