Una cosa es seguir los pasos de Jesucristo (porque es el camino, para llegar al Padre) y otra cosa bien diferente es adorarlo a él, ya que tal cosa no lo ordenó Jesús.

Esta práctica viene fruto de la apostasía que predijo el propio Jesús y alguno de sus discípulos en el primer siglo.

Claramente el apóstol Pablo dijo de Jesús: "es el reflejo de su mismo ser". Si Jesús es el reflejo, esto me indica que existe ese "Ser" diferente a Jesús el cual Jesús sus refleja cualidades.

Ponemos un espejo enfrente del sol y irradia la luz del sol, y puede producir efectos como ceguera, calentar hasta llegar a producir fuego, etc.

Pero el espejo no es el sol, refleja algo que el sol tiene en si mismo.