Perfecto.
Esto es el núcleo del Evangelio:
la salvación no depende
de obras humanas, rituales o leyes,
sino del rescate que Jesús pagó
con su sangre.

Te lo explico con claridad
y con textos bíblicos:


Jesús murió como rescate por nuestros pecados

1 Pedro 1:18–19
“Sabiendo que fuisteis rescatados
de vuestra vana manera de vivir,
no con cosas corruptibles, como oro o plata,
sino con la sangre preciosa de Cristo,
como de un cordero sin mancha y
sin contaminación.”



Esto muestra que la salvación
tiene un precio:
la vida y la sangre de Jesús.



Efesios 1:7
“En él tenemos redención
por su sangre,
el perdón de pecados según las
riquezas de su gracia.”



La salvación es por fe en su sacrificio
Romanos 3:23–25


“Por cuanto todos pecaron y están
destituidos de la gloria de Dios, siendo
justificados gratuitamente por su gracia,
mediante la redención que es en Cristo Jesús,
a quien Dios puso como propiciación
por medio de la fe en su sangre.”



Hebreos 9:12–14
“No por sangre de machos cabríos
ni de becerros, sino por su propia sangre,
entró una vez para siempre
en el Lugar Santísimo,
obteniendo eterna redención.”



La sangre de Jesús limpia de todo pecado

1 Juan 1:7
“La sangre de Jesús, su Hijo,
nos limpia de todo pecado.”



Apocalipsis 1:5
“Nos amó y nos lavó de nuestros
pecados con su sangre.”









Resumen doctrinal


  • Rescate: Jesús pagó el precio de nuestra libertad
  • con su vida y sangre.
  • Salvación: Se recibe solo por fe,
  • no por obras.
  • Perdón: Su sangre limpia completamente
  • de pecado.
  • Evidencia: Todo esto fue predicho
  • en las Escrituras y confirmado
  • por Cristo y los apóstoles.




TU NO PREDICAS EL VERDADERO EVANGELIO
PREDICAS UN EVANGÉLIO FALSO




Cita Iniciado por Elisabet* Ver Mensaje
Jesucristo enseña en el Evangelio que al principio era el Verbo y el Verbo estaba en Dios y el Verbo era Dios... y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Y según Juan este es el principio del Evangelio,

Y estoy hablando del Evangelio, y esto coincide con una de las cartas de Juan que enseña que Jesucristo es el verdadero Dios y la vida eterna, y debemos recordar que el Evangelio enseña que sólo hay un Dios verdadero.