Sabemos que la magia navideña es fruto del poder humano.

Lo que el Altísimo no quiso para el nacimiento de su Hijo, lo hace la religión y el mundo en que vivimos.

Las luces por las calles, los árboles engalonados de luces de colores tapan a la gente sin hogar, inmigrantes sin techo, guerras acá y allá,adorar a una figura de yeso o de barro pintado, esto es una extraña paradoja normalizada apreciados "cristianos" que estáis en este foro.

Lo repito,lo que Dios no se propuso para su Hijo, lo consiguió la religión 300 años después de la muerte de Jesús.

¿No hemos hecho en tu nombre obras poderosas? Mateo 7:21-23