La afirmación de que
“Jesucristo no se ofreció en sacrificio”
contradice directamente el núcleo
del mensaje cristiano
según el Nuevo Testamento.
Lo que enseña la Biblia:
• Hebreos 9:26–28: Dice que Cristo
“se presentó una vez para siempre
por el sacrificio de sí mismo
para quitar el pecado”.
• Juan 10:17–18:
Jesús mismo declara:
“Yo pongo mi vida… nadie me la quita,
sino que yo la entrego de mí mismo”.
• Efesios 5:2:
Pablo afirma que Cristo
“se entregó por nosotros
como ofrenda y sacrificio a Dios
en olor fragante”.
Claves doctrinales:
• El sacrificio de Jesús no fue impuesto,
sino voluntario: él mismo se ofreció.
• Fue un sacrificio único y suficiente,
que reemplazó los sacrificios animales
de la Ley mosaica.
• Negar que Jesús se ofreció
es negar la base de la expiación cristiana:
la reconciliación con Dios mediante su sangre.
Solo los anticristos
niegan a Jesucristo
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)