
Iniciado por
Elisabet*
La misericordia nos enseña a tenerlo todo en común y así es como vivían los primeros cristianos.
La práctica de compartirlo todo
fue real y significativa en la comunidad
de Jerusalén, especialmente tras Pentecostés,
pero parece haber sido una medida temporal
y contextual. Lo que sí permanece como
mandamiento universal es el principio:
la misericordia y el amor que llevan
a compartir según la necesidad.
. ¿Cómo se explica que Pablo
instruyera a los cristianos a trabajar
y proveer para sus familias (1 Timoteo 5:8),
si la norma fuera entregar todo en común?
la práctica de Jerusalén fue temporal
. ¿Fue un mandamiento universal
o más bien un “plan de emergencia”
para los peregrinos que se quedaron
sin hotel después de Pentecostés?
¿Qué sentido tendría que Dios
inspirara tantas instrucciones
sobre generosidad y hospitalidad
si la única opción válida fuera venderlo todo
y vivir en comuna?
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)