
Iniciado por
Roberto0
A la vista está, soy YO quien habla del Evangelio y lo enseña, tú lo que haces es poner pegas.
1 Corintios 9:16. Dice
Pues si anuncio el evangelio,
no tengo por qué gloriarme;
porque me es impuesta necesidad;
y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!
Este pasaje refleja la actitud del apóstol Pablo,
quien no veía la predicación
como una hazaña personal,
sino como una responsabilidad divina.
Él entendía que su llamado
no era para buscar reconocimiento,
sino para cumplir con el deber
a diferencia de ti que lo usas
para darte gloria
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)