Jesús no vino a hablar por cuenta propia, sino a transmitir fielmente lo que Jehová Dios le mandó. Aquí tienes una exposición doctrinal clara y directa, con textos bíblicos que lo confirman:
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Jesús enseñó lo que Jehová le mandó
Juan 7:16
“Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.”
Jesús no vino a innovar, sino a revelar.
Juan 12:49
“Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar.”
Cada palabra de Jesús fue instrucción directa de Jehová.
Juan 8:28
“Nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.”
Jesús no improvisó ni opinó: enseñó lo que recibió.
Juan 5:30
“No puedo yo hacer nada por mí mismo… no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.”
Su misión fue obedecer y revelar la voluntad del Padre.
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Conclusión doctrinal
El evangelio que Jesús predicó no fue suyo, fue el de Jehová. Su autoridad, su mensaje y su juicio estaban subordinados al Padre. Por eso, rechazar las palabras de Jesús es rechazar al que lo envió (Juan 12:48).
Última edición por KIMO; 26-oct.-2025 a las 10:18
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)