Roberto, si vas a desechar el Antiguo Testamento,
las cartas de Pablo, los sacrificios
y todo lo que no encaje con tu idea,
entonces no estás predicando el Evangelio,
estás fabricando uno a tu medida.
Dices que ‘Jesucristo es Dios hecho hombre’, pero Jesús nunca dijo eso. Lo que sí dijo fue: ‘El Padre es mayor que yo’ (Juan 14:28), ‘Mi Dios’ (Juan 20:17), y que él fue enviado por otro. ¿Dios tiene un Dios? ¿Dios es enviado por alguien superior?
Citas ‘misericordia quiero y no sacrificios’
como si eso anulara el hecho de que Jesús fue un sacrificio.
Pero ese texto denuncia ritualismo sin compasión,
no invalida el sacrificio redentor que tú mismo estás pisoteando.
Y si ‘id y predicad el Evangelio’ es tu única bandera,
te recuerdo que el Evangelio incluye el Reino de Dios,
la obediencia al Padre, y el sacrificio de Cristo.
No es una frase decorativa, es un mensaje completo.
¿Te parece poco? No.
Me parece que estás citando lo que te conviene y
descartando lo que te incomoda.
Y eso, doctrinalmente,
no vale ni como argumento ni como fe.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)