Los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio son los verdaderos mandamientos de Dios porque Jesucristo es Dios mismo que se hizo hombre.

Jesucristo dijo si me amáis, guardad mis mandamientos, y esto prueba que Jesucristo es Dios mismo se hizo hombre porque los verdaderos mandamientos sólo son de Dios.