1 Cor. 7:2: “
A causa de la ocurrencia
común de la fornicación,
que cada hombre tenga su propia esposa
y que cada mujer tenga su propio esposo.”

Mat. 19:8, 9: “[Jesús] les dijo:
‘Moisés, en vista de la dureza del corazón de ustedes,
les hizo la concesión de que se divorciaran
de sus esposas, pero tal no ha sido el caso
desde el principio. Yo les digo que cualquiera
que se divorcie de su esposa,
a no ser por motivo
de fornicación
[ayuntamiento extramarital],
y se case con otra comete adulterio

Rom. 7:2, 3: “La mujer casada
está atada por ley a su esposo
mientras éste vive;
pero si muere su esposo,
queda desobligada de la ley de su esposo.
Así es que, mientras vive su esposo,
sería llamada adúltera si llegara a ser
de otro hombre.”

Efesios 5:23 establece:
"Porque el marido
es cabeza de la mujer,
así como Cristo
es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador"