Los apóstoles y primeros cristianos testimonio de la resurrección del Señor Jesús eso enseña el libro de Hechos de los Apóstoles.
Los apóstoles y primeros cristianos daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús eso enseña el libro de Hechos de los Apóstoles.
Jesus mando a recordar su muerte
Sigan haciendo esto en memoria de mí”.
Y justo antes,
Jesúsles dijo qué era lo que debían recordar.
Les dijo que entregaría su cuerpo, o sacrificaría su vida,
a favor de sus discípulos.
En Mateo 20:28, Jesús expresa más o menos
la misma idea. Mira lo que dice ahí: “
El Hijo del hombre no vino para que se le ministrara,
sino para ministrar y para dar su alma en rescate
en cambio por muchos”.
En resumen, los testigos de Jehová celebramos
el aniversario de la muerte de Jesús para recordar
el sacrificio que él hizo para rescatarnos. Mediante
sumuerte podemos obtener salvación si somos obedientes.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
Hechos 4:32
Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.
4:33 Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.
4:34 Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido,
4:35 y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.
4:36 Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre,
4:37 como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles.
Última edición por Elisabet*; 12-ago.-2025 a las 00:52
Poco después del Pentecostés, surgió una emergencia cuando los judíos que habían venido de lugares distantes y acababan de convertirse al cristianismo permanecieron en Jerusalén para recibir más esclarecimiento espiritual.
Necesitaban alojamiento temporal y alimento; por eso, los cristianos de aquella localidad condujeron una venta voluntaria de propiedades y compartieron el producto para proveer lo necesario para un período de compañerismo que duraría algún tiempo.
No se obligó a nadie a vender ni a donar lo que tuviera.
Aquel tener las cosas en común no era comunismo, como algunos creen. Fue simplemente un arreglo temporal. Cuando los cristianos regresaron a sus hogares, aquel arreglo terminó.