Que reciban bondad inmerecida y paz de parte de aquel que es y que era y que viene, de parte de los siete espíritus que están delante de su trono y de parte de Jesucristo, el Testigo Fiel, el Primogénito de los muertos y el Gobernante de los reyes de la tierra.

Al que nos ama y nos liberó de nuestros pecados por medio de su propia sangre 6 y que hizo que fuéramos un reino y sacerdotes para su Dios y Padre, a él vayan la gloria y el poder para siempre. Amén.