Como dice ELB
“Ciertamente si alguno no provee para los que son suyos,
y especialmente para los que son miembros de su casa,
ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe”. (1 Tim. 5:8.)
El apóstol Pablo también animó a todos los cristianos
a estar contentos con las cosas básicas —comida, abrigo y techo—
en lugar de esforzarse constantemente por mejorar su nivel de vida o asegurar su futuro (lea 1 Timoteo 5:4, 8; 6:6-10).
Así que, para cumplir con el deber de “[proveer] para los que son suyos”, el cristiano no necesita hacerse rico en este mundo que pronto pasará
No permitamos que “el poder engañoso de las riquezas” o “las inquietudes de la vida”
impidan a nuestra familia “asirse firmemente de la vida” en el justo nuevo mundo de Dios
Jehová sabe que necesitamos algo de dinero para subsistir.
Pero el dinero no puede protegernos ni ayudarnos como lo hace la sabiduría divina
Jehová espera que sus siervos cuiden de sus familias.
Por ejemplo, hay quienes tienen que trabajar para llevar el sustento.
Muchas madres se quedan en casa para criar a sus hijos pequeños.
Y algunos cristianos deben cuidar de sus padres envejecidos.
Estas son cosas que es necesario atender.
La Biblia dice: “Si alguno no provee para los que son suyos,
y especialmente para los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe” (1 Tim. 5:8).
Si tenemos algunas de estas obligaciones,
es probable que no podamos dedicar a las actividades espirituales todo el tiempo que nos gustaría.
Pero no nos desanimemos. A Dios le agrada que cuidemos de nuestra familia (1 Cor. 10:31).
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)