Una de las enseñanzas más importantes que Jesucristo predicó y es piedra de tropiezo, es la enseñanza del joven rico.


Esta enseñanza descubre las intenciones de las personas y el corazón de las personas, porque no se puede servir a dos señores a la vez, a Diós y a las riquezas. Porque se amará a uno y se menospreciará al otro, no se puede amar a Dios y a la riquezas.