Dios entregó su ley y sus mandamientos a sus hijos, pero los hijos del diablo siempre han intentado destruir el recuerdo de los mandamientos de Dios, predicando leyes diferentes a las leyes que Jesucristo enseñó. Y esta fue una de las obras del diablo, por eso los cristianos debemos ser fieles al Evangelio y recordar los mandamientos de Dios, así como Jesucristo los enseñó cuando predicó el Evangelio.