No es Dios quien mata a los niños. No es la suerte la que los descuartiza o el destino el que alimenta con sus restos a los perros. Somos nosotros. Solo nosotros."
No es Dios quien mata a los niños. No es la suerte la que los descuartiza o el destino el que alimenta con sus restos a los perros. Somos nosotros. Solo nosotros."
“El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.”
- José Saramago, El Doble