entonces porque no recuerda su sangre
es un mandamiento
¿recuerdas? Sigan heciendo esto
para que recuerden mi sangre
Deja de marear la perdiz.
Se te ha dicho que hay sangre y hay pacto.
Y que la sangre que sella el pacto son los misericordiosos mandamientos que en verdad fueron dados por Jesucristo, y escritos en el Evangelio.