Tú Doonga actúas como una creación del mal, persiguiendo siempre a las personas que por lo menos hacen lo que tú deberías estar haciendo. Pero si no vales para predicar el evangelio porque no lo amas, no lo persigas.
Tú Doonga actúas como una creación del mal, persiguiendo siempre a las personas que por lo menos hacen lo que tú deberías estar haciendo. Pero si no vales para predicar el evangelio porque no lo amas, no lo persigas.