
Iniciado por
misericordia
Nosotros ya hemos insistido mucho en enseñar los verdaderos mandamientos de Dios, que son los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio, y que tú conoces perfectamente.
Así que eres tú el que tienes que buscarlos, pero tú no quieres buscarlos porque no los amas, ni quieres que se conozcan.
Aparte de mentir como el crótalo parlanchín del paraiso, jamás has predicado nada.
Solamente predicas que predicas.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.