Cita Iniciado por Elisabet* Ver Mensaje

Vamos por partes. Lo que has dicho de la sangre no lo he entendido, ya me lo explicarás con más detalles. Pero ahora vamos a lo más importante
: los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio y que Él mandó guardar para entrar en la vida. Tú dices:

Iniciado por Jandulilay
Elisabet,ya te he respondido muchísimas veces que eso que tu predicas "de guardar los mandamientos que Jesús enseñó" si por otra parte no sabes el por qué ha tenido que enviar Dios a su Hijo a la tierra....

Ese es vuestro problema, decir "
si por otra parte no sabes"... ¿Y para cuándo dejáis lo más importante? Esto es lo más importante:

Los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio y que Él mandó guardar para entrar en la vida. No se deben ignorar ni dejar de enseñar ni desobedecer. Te los recuerdo:

Mateo 19:17-19:
"... si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo:

No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo".

Cita Iniciado por doonga Ver Mensaje
No por repetir 1000 veces una estupidez, esta se convierte en verdad.

...dices que hay que venderlo todo, pero tu no has vendido nada.

Los mandamientos de Jesucristo no son ninguna estupidez. Son los verdaderos mandamientos de Dios. Y es necesario guardarlos para entrar en la vida porque Jesucristo mandó guardarlo para entrar en la vida.

Y en cuanto a la enseñanza dada al hombre rico, tú te olvidas que Jesucristo le dijo al hombre rico que vendiera lo que tenía y lo diera a los pobres, no se lo dijo a un hombre pobre sino a un hombre que tenía muchas posesiones. Y es que aquel hombre tenía muchas posesiones mientras los pobres vivían en la miseria, por eso le dijo Jesucristo que aún le faltabs una c
osa:

Lucas 18:22-25
Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste, porque era muy rico. Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios...