En la respuesta que has citado te había contestado yo, que soy Elisabet, no te confundas.
En cuanto a lo que dices, voluntariamente Jesucristo dejó que los hombres derramaran su sangre para enseñar, con su ejemplo de mansedumbre, que los hombres no deben hacer daño ni matar a otros hombres ni aún en los peores momentos, como cuando venían a hacerle tanto daño a Él, llegando a torturarle hasta matarle.
Jesucristo dio un ejemplo de mansedumbre y mandó a sus discípulos no usar la espada para defenderle, sino dejar que todo ocurriera así, pues tenía que cumplirse hasta el final su Ejemplo de paz, amor, misericordia y perdón, para que sus discípulos comprendieran que estas cosas son las que Dios quería y siempre quiso, y nunca herir ni matar a los hombres.





Responder Citando