Sin citar directamente a Bolsonaro, el antiguo sindicalista denunció en la carta «el uso político de la fe» con «fines electorales» y recalcó que su Gobierno «jamás usará símbolos de su fe para fines político-partidarios».

«Si el pastor quiere hacer política, que vaya a la calle, pero no puede ir a la iglesia»

Luiz Inácio Lula da Silva