A los cristianos (y la segunda venida de Jesús) les va ha suceder lo que a los Apóstoles y la prometida morada en el Cielo. Todavía estarían esperando si unos terceros no les hubieran “facturado urgente” al más Allá.
“En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar.
3 Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros”.
(Juan 14:2-3 - Biblia de Jerusalén).
No hay duda que, a veces, a Jesús se le calentaba la boca.
La Verdad nos hará libres.