
Iniciado por
Elisabet*
Los pecados se cometen cuando se desobedece la Ley de Dios. Y Jesucristo dio su vida para enseñarnos la verdadera Ley de Dios, pues el pueblo ya no la conocía porque había sido cambiada en mentira por la pluma mentirosa de los escribas.
Entonces, el pueblo estaba en tinieblas porque no conocía la verdadera ley de Dios. Y cuando vino Jesucristo y enseñó los verdaderos mandamientos de Dios, el pueblo que estaba en tinieblas vio gran luz.
Pero los fariseos seguían, como si fueran de Dios, mandatos que Jesucristo había abolido del Viejo Testamento, como la ley que mandaba no hacer obra alguna en día de reposo y otros mandatos que Jesucristo abolió porque no eran de Dios sino de hombres, pues Jesucristo no había venido a abolir la verdadera ley de Dios, sino que nos la dio a conocer cuando predicó el Evangelio.
Pero los fariseos, en lugar de escuchar a Jesucristo y aprender la verdadera ley de Dios, que era la que Jesucristo enseñaba, siempre le acusaban de no cumplir la ley que ellos seguían, muchos mandatos del viejo testamento que Jesucristo había abolido. Y en una ocasión Jesucristo dijo que el pecado de los fariseos permanecía porque decían que veían.
Y es que Jesucristo también dijo de los judíos que si Él no hubiera venido y les hubiera hablado, no tendrían pecado, pero ahora no tienen excusa para su pecado.