Jesús estaba convencido que la llegada del Reino de Dios era inminente. El siguiente versículo no tiene vuelta de hoja. Y es muy probable que él estuviera intentando forzar la intervención de Dios. Por algo le colgaron.
“Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda”.
(Mateo 24:34 - Biblia de Jerusalén).
Los escritos de algunos de sus apóstoles atestiguan que esto es así. Veamos que dice Pedro: «El fin de todas las cosas está cercano».
“El fin de todas las cosas está cercano. Sed, pues, sensatos y sobrios para daros a la oración”.
(1 Pedro 4:7 - Biblia de Jerusalén).
Y no digamos Pablo. A éste se le cae la baba pensando en el “día de la trompeta de Dios”.
“Os decimos eso como Palabra des Señor: Nosotros, los que vivamos, los que quedemos hasta la Venida del Señor no nos adelantaremos a los que murieron.
16 El Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar.
17 Después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor.
18 Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras”.
(1 Tesalonicenses 4:15-18 - Biblia de Jerusalén)
Como fue pasando el tiempo y la función se demoraba en exceso, cambiaron su lenguaje, pidiendo tranquilidad para un evento que ellos mismos cooperaron a su propaganda.
La Verdad nos hará libres.