Así es Pablo, nuestro muy querido apóstol, Muy, Muy querido
por todos los cristianos verdaderos, así como mi persona.
QUÉ PROVECHO SACAMOS DEL EJEMPLO DE PABLO
Pablo no permitió que lo distrajeran ni sus logros del pasado
ni los errores que había cometido.
De hecho, dijo que olvidar “las cosas que quedan atrás”
era esencial a fin de estirarse para alcanzar las cosas por venir, esto es,
terminar con éxito la carrera cristiana.
¿Qué pudo haberlo distraído? Primero, sus impresionantes logros en el judaísmo.
Pero él consideraba esas cosas como “un montón de basura” (Filip. 3:3-8).
Segundo, el sentimiento de culpa por haber perseguido a los cristianos.
Pero no permitió que esto lo paralizara.
Y, tercero, lo que había hecho en su servicio cristiano.
Obtuvo muy buenos resultados aunque había sido encarcelado,
golpeado y hasta apedreado, había sufrido naufragios y no había tenido qué comer y qué ponerse.
Pero nunca pensó que ya había hecho suficiente (2 Cor. 11:23-27).
Pese a todos sus logros y sufrimientos, sabía que tenía que seguir adelante.
Y nosotros debemos hacer lo mismo.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)