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misericordia
Malas tradiciones son esas, eso de odiar o aborrecer a los parientes no cuadra con la misericordia de Jesucristo..., te invito a ver otras tradiciones de la biblia que sen consecuentes con la misericordia que Jesucristo enseña en el Evangelio:
Lucas 14:26 - Biblia Católica (Latinoamericana)
Si alguno quiere venir a mí y no se desprende de su padre y madre, de su mujer e hijos, de sus hermanos y hermanas, e incluso de su propia persona, no puede ser discípulo mío.
Biblia Reina Valera 1990 (Adventista del Séptimo Día)
'Si alguno viene a mí, y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun a su propia vida, no puede ser mi discípulo.
Biblia Reina Valera Contemporanea
«Si alguno viene a mí, y no renuncia a su padre y a su madre, ni a su mujer y sus hijos, ni a sus hermanos y hermanas, y ni siquiera a su propia vida, no puede ser mi discípulo.
Biblia Versión Israelita Nazarena 2011
“Si alguno viene a mí y no me ama más que a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y aun su propia vida, no puede ser mi discípulo.
Nueva Biblia Española (1975)
Si uno quiere ser de los míos y no me prefiere' a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a sí mismo, no puede ser discípulo mío.
Biblia de nuestro Pueblo
-Si alguien viene a mí y no me ama más que a su padre y su madre, a su mujer y sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.
Biblia Martin Nieto
'Si uno viene a mí y no deja a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, hermanos y hermanas, y aun su propia vida, no puede ser discípulo mío.
Biblia La Palabra (HispanoAmericana)
— Si uno quiere venir conmigo y no está dispuesto a dejar padre, madre, mujer, hijos, hermanos y hermanas, e incluso a perder su propia vida, no podrá ser discípulo mío.
Busca la misericordia y encontrarás los verdaderos mandamientos de Dios...
Mejor.
¿Enséñanos cuál es el principio bíblico aquí en este texto?
Gracias.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)