Kimo, olvídate de tu monomanía, y aprende esto que te digo.
Jesucristo manda que prediquemos el Evangelio y que hagamos discípulos, pero enseñandoles la verdadera ley de Dios, no mandamientos y preceptos de hombres.
Kimo, olvídate de tu monomanía, y aprende esto que te digo.
Jesucristo manda que prediquemos el Evangelio y que hagamos discípulos, pero enseñandoles la verdadera ley de Dios, no mandamientos y preceptos de hombres.