
Iniciado por
KIMO
El apóstol Pablo sabía que aceptar y obedecer de toda alma las buenas nuevas resulta en salvación,
mientras que rechazarlas lleva a destrucción.
El corazón de Pablo lo impulsó a decir:
“Ahora bien, si declaro las buenas nuevas,
eso no es motivo para que me jacte,
porque necesidad me está impuesta. Realmente,
¡ay de mí si no declarara las buenas nuevas!”. (1 Corintios 9:11-16.)
Dado que somos siervos dedicados de Jehová,
nos está impuesta la necesidad de declarar las buenas nuevas.
Nuestra misión es predicar el mensaje del Reino.
Esta es una responsabilidad que asumimos cuando nos dedicamos a Dios