Lo que acabas de decir es absurdo, pues precisamente el Evangelio es lo que verdaderamente edifica a todos. Lo que no edifica a nadie son las interpretaciones religiosas de los hombres que no se ajustan a lo que enseña el Evangelio.
Lo que dices es además una tremenda contratación, porque amar el Evangelio es precisamente amar a Jesús, ya que Jesucristo quiere que amemos el Evangelio y creamos en el Evangelio, pues para eso lo predicó y mandó predicarlo por todo el mundo:
Marcos 16:15-16
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.





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