Menudo miedo que tienes a la muerte. No es mi caso. Cuando llegue el momento no convocaré a ningún dios, no hay almas, no hay glorias, no hay gracias, igual que en el nacimiento o reproducción, no hay siquiera misterio alguno.
La biblia y los evangelios son todos falsas leyendas milenarias distorsionadas tanto en tiempos, como en formas, como geográficamente y sin prueba alguna de su veracidad, es más todas las existentes son contrarias a su veracidad.





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