Simplemente hace falta mirar al cielo, y ver el horizonte, para notar que el cielo no es un plano superior, sino que se curva como arco. Y pese a que se curva, siempre está arriba de la tierra, según la biblia.
Pero eso sólo lo sabía los griegos de ahí el origen de la palabra parábola tan utilizada en la biblia para definir cualquier cosa de manera retorcida.