Cita Iniciado por tomas0402 Ver Mensaje
En los evangelios hay algunos pasajes cuyo final queda en el aire, ya que necesariamente tuvieron que ocurrir sucesos de vital importancia.

Los evangelistas los omiten. Es claro indicio que perjudican a Jesús.

Pasajes destacados en esta falta de información de su final son el arresto de Jesús, y Jesús expulsa a los mercaderes del Templo.

Hoy voy a hacerme las preguntas que me surgen cuando leo el pasaje del Templo.

¿Qué seguridad tenía el Templo?

Siendo lugar de peregrinaje y afluencia de personas ¿No disponía de una guardia para mantener el orden?

Jesús no se había presentado a las autoridades religiosas (fueran buenas o malas) Su acción en el Templo, en el corazón de la religiosidad del pueblo Judío, ¿No era un delito religioso y de orden público?

Cada evangelista narra este pasaje a su manera, aderezándolo a su modo, claro está:


"por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina (Marcos)."

"Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó (Mateo, el embustero)."

"Y no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole (Lucas)."

"Destruid este templo, y en tres días lo levantaré (Juan)."

¡Mentira! Esto es lo que dijo el pueblo poco después:

"¡Crucifica a Jesús, libera a Barrabás!”
Se me olvidó una pregunta lógica: ¿No reaccionaron, también de forma violenta, los dueños de los negocios que Jesús iba tirando?

Esos negocios estaban autorizados por el mismo Jehová, pues Lucas nos dice que fueron al templo: "Al cumplirse los días para la purificación de ellos, según la ley de Moisés, lo trajeron a Jerusalén para presentar al Niño al Señor, 23 (como está escrito en la Ley del Señor: «Todo varón que abra la matriz será llamado santo para el Señor)», 24 y para ofrecer un sacrificio conforme a lo que fue dicho en la Ley del Señor: «Un par de tórtolas o dos pichones».

Jesús, socialmente, fue una persona que dejaba bastante que desear.

Si quieres cambiar a la sociedad, cambia a sus dirigentes.

Es absurdo enviar una multitud de los ejércitos celestiales en tu nacimiento, para que solamente te vean unos pastores, los cuales ninguna fuerza tienen en la sociedad.

¡Qué ganas de perder el tiempo!