Si algunos creyentes dudan que la Biblia sea toda palabra de Dios, por haber párrafos o versículos de dudosa aceptación, dan pie a que otros creyentes también duden de otras partes, con lo cual la Biblia sería una Biblia a la carta: Sírvase usted mismo.

No creo que nada de la Biblia sea palabra de Dios (en estas circunstancias).