Bajo la Ley. Todos los sacrificios efectuados bajo el pacto de la Ley señalaban a Jesucristo
y su sacrificio o a los beneficios que se derivan de dicho sacrificio. (Heb 8:3-5; 9:9; 10:5-10.)
Así como Jesucristo fue un hombre perfecto,
todos los animales sacrificados también tenían que ser sanos y sin tacha. (Le 1:3, 10; 3:1.)
Tanto el israelita como el residente forastero que adoraba a Jehová tenían que presentar las diversas ofrendas. (Nú 15:26, 29.)
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)