Cita Iniciado por Elisabet* Ver Mensaje

La estafa es la tuya. Jesucristo dijo a aquel ladrón que estaría con Él en el paraíso, no comido por los gusanos.


Puedes consultar todas las Biblias que quieras, pues mientras no estén bien traducidas de los textos griegos, son traducciones que enseñan doctrinas erróneas que no corresponden con el texto griego. Deberías examinar los textos griegos y también tener en cuenta que a veces hay variantes.

Las Escrituras hay que examinarlas muy bien para descubrir en ellas lo que es trigo y lo que es cizaña. Lo verdadero en las Escrituras es lo que coincide con la misericordia predicada por Jesucristo.
Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje
Puedes consultar todas las biblias que quieres que a esta gente no le importa
ellos buscan excusas para pasar por alto la palabra de Dios.

Aquellos que examinan las escrituras y tienen en cuenta lo que dicen los textos griegos para comprobar lo que realmente están enseñando, NO PASAN POR ALTO LA PALABRA DE DIOS, sino todo lo contrario, pues les importa lo que realmente dice la Palabra de Dios para obedecerla.

En cambio, la religión de los TJ habéis traducido mal las Escrituras de los textos griegos para que digan lo que vosotros queréis, y no lo que realmente dicen, como pasa con los textos que enseñan que Jesucristo es Dios, que vosotros habéis traducido incorrectamente para que no se descubra que Jesucristo es Dios.

Cita Iniciado por KIMO Ver Mensaje

Si no es por H ES POR B
PERO EL CUENTO ES BUSCAR SALIRSE DE OBEDECER

LO HAN DICHO BIEN CLARO
QUE NO RECUERDAN LA MUERTE DE JESÚS...

Eso no es verdad, pues no hemos dicho eso que tú dices.

TODOS los mandamientos de Jesucristo hay que guardarlos, y es lo que siempre estamos diciendo. Y una de las cosas que Jesucristo mandó es hacer el pan y el vino en memoria de Él, y esto deben hacerlo todos los cristianos porque es un mandamiento de Jesucristo.

Lo que no dijo Jesucristo es que hubiera que hacerlo una vez al año, como vosotros decís. Loa cristianos pueden hacerlo muchas más veces, en cualquier momento que tengan el sentimiento de hacerlo, pues el Evangelio no especifica cuándo.