Cita Iniciado por misericordia Ver Mensaje
El ser misericordioso no es vanagloria sino que es hacer lo que Dios manda..., Pues Jesucristo te dice misericordia quiero y no sacrificios.

Y los cristianos verdaderos los testigos de Jehova
saben que no se pueden dar golpes de pecho
por hacer lo que tienen que hacer

Es su obligación predicar el reino por amor
a Jehova y Jesús y a su prójimo
Dios quiere que ninguno muera
desea que alcancen vida eterna

Dos hombres subieron al templo a orar,
el uno fariseo y el otro recaudador de impuestos.

El fariseo se puso en pie y oraba para sí estas cosas:
‘Oh Dios, te doy gracias de que no soy como los demás hombres,
dados a extorsión, injustos, adúlteros, ni aun como este recaudador de impuestos.
Ayuno dos veces a la semana, doy el décimo de todas las cosas que adquiero.’” (Luc. 18:9-12)

Los fariseos son conocidos por hacer en público llamativas muestras de su supuesta justicia.
Lo hacen para impresionar.

Se obligan a ayunar los lunes y los jueves,
cuando los grandes mercados están llenos y los puede ver mucha gente



Jesús continúa:
“Pero el cobrador de impuestos, de pie a cierta distancia,
ni siquiera se atrevía a levantar la vista al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía:
‘Oh, Dios, ten misericordia de mí, que soy pecador’”.

Como el cobrador de impuestos reconoce con humildad sus defectos,
Jesús concluye: “Les digo que este hombre bajó a su casa resultando ser más justo que el fariseo.
Porque todo el que se engrandece será humillado,
pero el que actúa con humildad será engrandecido” (Lucas 18:13, 14).


De esta manera, Jesús deja claro que debemos ser humildes.
Este consejo es muy práctico para sus discípulos, pues se han criado en una sociedad en la que los fariseos,
que se creen muy justos, dan mucha importancia a la posición social.
Sin embargo, también es un valioso consejo para todos los seguidores de Jesús.