La Biblia dice lo que debemos saber sobre Jesucristo ... no es la cristiandad la que debe decir quién es Jesús.

Jesús, según aprendemos en la Biblia, reconoció haber tenido un origen:

Juan 6:57 El Padre, que vive, me envió y yo vivo por causa del Padre. De igual modo, el que se alimente de mí vivirá por causa de mí.

Como la vida de Jesús fue un continuo desde los cielos hasta el momento en que estaba en la tierra, cuando él dice "yo vivo a causa del Padre", lo que quiere decir es que en los cielos él tuvo un origen.

Todo el NT apoya esa enseñanza de Jesús. Cuando se dice que Jesucristo es Hijo de Dios, ya se admite que él tiene un origen. Si fuera tan eterno en pasado como su propio Padre, no serían Padre e Hijo, sino "camaradas" :sleep:.

La Biblia dice claramente lo siguiente:

Juan 1:14 La Palabra llegó a ser carne y vivió entre nosotros, y vimos su gloria, una gloria como la que le corresponde a un hijo unigénito de parte de su padre. Y estaba lleno de favor divino y verdad. (...)16 Porque todos nosotros recibimos de su plenitud, sí, bondad inmerecida sobre bondad inmerecida. 17 Porque la Ley fue entregada por medio de Moisés, pero la bondad inmerecida y la verdad llegaron a existir por medio de Jesucristo. 18 A Dios ningún ser humano lo ha visto jamás. El dios unigénito, que está junto al Padre, es el que nos ha explicado cómo es él.

Si Jesús es Hijo Primogénito, e Hijo Unigénito, es porque tuvo un origen. Sus cualidades reflejan las cualidades de su Padre, porque cuando llegó a existir aprendió (y aun sigue aprendiendo) de Él, y de ese modo se ha convertido en su imagen:

Heb. 1:1 Hace mucho tiempo, Dios les habló a nuestros antepasados por medio de los profetas en muchas ocasiones y de muchas maneras. 2 Ahora, al final de estos días, nos ha hablado por medio de un Hijo, a quien nombró heredero de todas las cosas y mediante quien hizo los sistemas. 3 Él es el reflejo de la gloria de Dios y la representación exacta de su mismísimo ser, y sostiene todo con su poderosa palabra. Y, después de habernos purificado de nuestros pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas. 4 De modo que ha llegado a ser superior a los ángeles, pues ha heredado un nombre más excelente que el de ellos.

La Escritura dice claramente que Jesús es el principio de la creación de Dios (Apoc. 3.14), y además nos dice:

Col. 1:15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación; 16 porque por medio de él todo lo demás fue creado en los cielos y en la tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles, ya sean tronos, dominios, gobiernos o autoridades. Todo lo demás ha sido creado mediante él y para él. 17 Además, él existe desde antes que todo lo demás, y por medio de él se hizo que existiera todo lo demás, 18 y él es la cabeza del cuerpo, que es la congregación. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que sea el primero en todo; 19 porque a Dios le pareció bien hacer que toda la plenitud residiera en él 20 y por medio de él reconciliar consigo mismo todo lo demás —tanto las cosas en la tierra como las cosas en los cielos— estableciendo la paz mediante la sangre que él derramó en el madero de tormento.

Eso concuerda con lo que dice la sabiduría (en una personificación que aplica a Jesús pre-humano) aquí:

Pro. 8:21 a los que me aman les doy una buena herencia
y les lleno por completo sus almacenes.
22 Jehová me produjo como el principio de su actividad,
el primero de sus logros de hace mucho tiempo.
23 Fui fundada en la antigüedad,
al comienzo, antes de que existiera la tierra.
24 Fui producida cuando aún no había aguas profundas,
cuando no había manantiales que rebosaran de agua.
25 Antes de que las montañas fueran puestas en su lugar,
antes de que hubiera colinas, fui producida,
26 cuando él aún no había hecho ni la tierra ni sus campos
ni los primeros terrones del suelo.
27 Cuando él preparó los cielos, yo estaba allí.
Cuando trazó el horizonte sobre la superficie de las aguas,
28 cuando colocó las nubes arriba,
cuando estableció las fuentes de las profundidades,
29 cuando le decretó al mar
que sus aguas no fueran más allá de donde él les había ordenado,
cuando puso los cimientos de la tierra,
30 yo estuve junto a él como un obrero experto.
Día tras día su mayor alegría era yo,
y siempre me sentía feliz delante de él.
31 Yo me alegraba por la tierra, hecha para ser habitada,
y les tenía un cariño especial a los seres humanos.

La cristiandad no enseña las cosas que la Escritura dice. No desean aceptar que Jesús haya dicho que él vive por causa del Padre (Juan 6:57) porque el cristo de ellos no es Jesús, sino uno que se inventaron en el siglo III.