Siempre pensé que la quema de libros por parte del cristianismo, comenzó cuando el Imperio les respaldó frente a los “herejes” y paganos.
Pero lo cierto es que la quema de libros es una actividad incrustada en sus inicios.

Se cuenta en Hechos que se quemaron libros por valor de 50.000 denarios.

Si los que se convertían (practicantes de hechicería), hubiesen vendido sus libros (en vez de quemarlos) a otros practicantes de hechicería que no se convertían, se podría haber pagado una comida a 1.250.000 pobres.
¡Qué dispendio!

“Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. 19 Asimismo, muchos de los que habían practicado la hechicería trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y sacada la cuenta del precio de ellos, hallaron que era cincuenta mil denarios. 20 Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor (Hechos 19:18-20)