Kimo.... El malagradecido eres tú ya que se te está predicando la enseñanza de la salvación y tú la rechazas, por tu filosofía de una organización corrupta que falsea las escrituras verdaderas como otras organizaciones que no predican el Evangelio. Tú eres desagradecido y te comportas como un fariseo hipócrita.

Jesucristo te dice... prédica el Evangelio por todos los pueblos y a toda criatura.