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5) Hizo que una burra hablara.
Es extraordinario que una burra hable, pero mucho más extraordinario es que el dueño no salga corriendo del susto. No solo no sale corriendo, si no que se pone de charla con ella, y le dice que si tuviera una espada la mataría. ¡Con los dineros que pagarían por una burra parlante!